jueves 10 de diciembre de 2009

Consejos de los indigenas norteamericanos

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1. Levántate con el sol para orar. Ora sola(o). Ora frecuentemente. El Gran Espíritu oirá, ciertamente, si le hablas.

2. Sé tolerante con aquellos que han perdido el camino. La ignorancia, la presunción, la ira, los celos y la avaricia (codicia), provienen de un alma perdida. Ora para que ellos encuentren guía.

3. Búscate a ti mismo, por tus propios medios. No permitas que otros hagan tu camino por ti. Es tu senda, y sólo tuya. Otros pueden caminar contigo, pero nadie puede hacer tu camino (o caminar tu senda) por ti.

4. Trata a los huéspedes en tu casa con mucha consideración. Sírveles la mejor comida, dales la mejor cama y trátalos con respeto y honor.

5. No tomes lo que no es tuyo, sea de una persona, una comunidad, de la selva o de una cultura. No fue dado ni ganado. No es tuyo.

6. Respeta todas las cosas que están sobre esta tierra, sean personas o plantas.

7. Honra los pensamientos, deseos y palabras de todas las personas. Nunca los irrumpas, ni te burles de ellos, ni los imites de manera grosera. Permite a cada persona el derecho a su expresión personal.

8. Nunca hables de los demás de mala manera. La energía negativa que pones en el universo se multiplicará cuando retorne a ti.

9. Todas las personas comenten errores. Y todos los errores pueden ser perdonados.

10. Malos pensamientos causan enfermedad a la mente, al cuerpo y al espíritu. Practica el optimismo.

11. La naturaleza no es PARA nosotros. Es PARTE de nosotros. Ella es parte de tu familia del mundo.

12. Los niños son las semillas de nuestro futuro. Siembra amor en sus corazones y riégalos con sabiduría y lecciones de vida. Cuando crezcan, dales espacio para crecer.

13. Evita herir los corazones de los demás. El veneno de tu sufrimiento retornará a ti.

14. Sé verdadero (veraz) todo el tiempo. La honestidad es la prueba de la voluntad de uno en este universo.

15. Consérvate balanceado. Tu persona Mental, tu persona Espiritual, tu persona Emocional, y tu persona Física: todas tienen la necesidad de ser fuerte, puras y saludables. Ejercita al cuerpo para fortalecer la mente. Crece mucho espiritualmente para curar enfermedades emocionales.

16. Haz decisiones conscientes acerca de quién serás y acerca de cómo reaccionarás. Sé responsable por tus propios actos.

17. Respeta la privacidad y el espacio personal de los demás. No toques la propiedad personal de los demás, especialmente los objetos sagrados y los objetos religiosos. Esto está prohibido.

18. Sé verdadero ante ti mismo primero que todo. No puedes nutrir y ayudar a otros si no puedes nutrirte y ayudarte a ti mismo primero.

19. Respeta las creencias religiosas de los demás. No impongas en los demás tus propias creencias.

20. Comparte tu buena fortuna con los demás. Participa en la caridad.

miércoles 9 de diciembre de 2009

Apariencias

Un día visitó a un mercader de Hamburgo que tenía una hermosa hija llamada Frumtje. Moisés se enamoró perdidamente de ella, pero a ella le repelía su apariencia deforme.

Cuando llegó el momento de despedirse, Moisés hizo acopio de su valor y subió las escaleras hasta donde estaba el cuarto de aquella hermosa joven, para tener la última oportunidad de hablar con ella.
Era tan hermosa, pero a Moisés le entristecía profundamente su negativa a mirarlo. Después de varios intentos de conversar con ella, le preguntó tímidamente: -¿Crees que los matrimonios se crean en el cielo?

- Si- respondió ella, todavía mirando al suelo - Y tú ?...

- Si, lo creo - contestó -. Verás. En el cielo, cada vez que un niño nace, el Señor anuncia con qué niña se va a casar. Cuando yo nací, me fue señalada mi futura esposa. Entonces el Señor añadió: "Pero tu esposa será jorobada".

Justo en ese momento exclamé: "Oh, Señor, una mujer jorobada sería una tragedia, dame a mi la joroba y permite que ella sea hermosa"..

Entonces Frumtje levantó la mirada para contemplar los ojos de Moisés y un hondo recuerdo la conmovió. Alargó su mano y se la dio a Moisés, tiempo después, ella se convirtió en su esposa.

Has pensado en cuantos prejuicios tenemos ante quienes no son como nosotros? .... los desvalidos, los discapacitados de todo tipo, los que no opinan como nosotros, los que no viven de acuerdo a nuestras costumbres, los pobres, los ancianos, los inmigrantes, los otros... !!!


Reflexionemos, compartamos, integremos.
Sumémos en vez de restar.
Nosotros también somos "diferentes" ....

Hagamos un lugarcito en el banquete de la vida... ¡hay lugar para todos!

Te veo mañana

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Gracias a mi madre y su sabiduría no le temo a la muerte. Ella fue mi mejor amiga y mi mejor maestra. Cada vez que estábamos juntas, ya sea al despedirnos a la noche o antes de emprender un viaje, decía:
"Te veo mañana".
Era una promesa que siempre cumplió.

Mi abuelo era sacerdote y, en aquellos días, a comienzos de siglo, cada vez que un miembro de la congregación moría, el cuerpo permanecía en la sala de recibo del ministro.

Para una niña de ocho años, esta experiencia puede resultar muy aterradora.

Un día, el abuelo vino a buscar a mi mamá, la llevó a su sala y le pidió que tocara la pared.
¿Cómo la sientes, Bobbie? - preguntó.

Bueno, está dura y fría - respondió ella.
Entonces la llevó hasta el ataúd y le dijo:
Bobbie, voy a pedirte que hagas la cosa más difícil que se puede pedir.
Pero si la haces, nunca volverás a tenerle miedo a la muerte. Quiero que pongas tu mano en la cara del señor Smith.

Como mi mamá lo quería mucho y confiaba en él, pudo cumplir con su pedido.
¿Y? - quiso saber el abuelo.
Papá - dijo ella - se siente como la pared.
Así es - respondió él -.

Esta es su vieja casa; nuestro amigo, el señor Smith, acaba de mudarse y no hay ningún motivo para tenerle miedo a una casa vieja.

La lección echó raíces y desarrolló durante el resto de su vida. No le tenía nada de miedo a la muerte.

Ocho horas antes de abandonarnos, hizo el pedido más insólito. Mientras estábamos alrededor de su cama conteniendo las lágrimas, dijo:
No traigan flores a mi tumba porque no estaré ahí.
Cuando me libere de este cuerpo, volaré a Europa. Vuestro padre nunca quiso llevarme.
El cuarto estalló en una carcajada y no hubo más lágrimas por el resto de la noche.
Al besarla y desearle buenas noches, ella sonreía y decía: "Te veo mañana".

Pero al día siguiente, a las 6:15 de la mañana, el médico me llamó para decirme que había emprendido su vuelo a Europa.

Dos días después, estábamos en el departamento de mis padres revisando las cosas de mamá, cuando encontramos una pila de escritos suyos. Al abrir el paquete, cayó al piso un papel. Era la siguiente poesía. No sé si la escribió ella o si había guardado con mucho cariño la obra de otro. Lo único que sé es que fue el único papel que se cayó, y decía:


EL LEGADO

Cuando muera, da lo que queda de mí a los niños.

Si necesitas llorar, llora por los hermanos que caminan a tu lado.

Rodea a alguien con tus brazos y dale lo que necesites darme a mí.

Quiero dejarte algo: algo mejor que palabras o sonidos.

Búscame entre la gente que conocí y amé.
Y si no puedes vivir sin mí, déjame entonces vivir en tus ojos, tu mente y tus actos de bondad.

Como mejor puedes amarme es dejando que las manos se toquen y dejando libres a los niños que necesitan ser libres.

No muere el amor, las personas sí.

Por eso, todo lo que queda de mí es amor...

Bríndame...


Papá y yo nos miramos y sonreímos al sentir su presencia. Y una vez más fue mañana.


John Wayne Schlatter
en "Otra taza de chocolate caliente para el alma"

Como permanecer joven

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COMO PERMANECER JOVEN

1. Elimine todos los números que no sean esenciales.
Esto incluye edad, peso y altura.
Permita a los doctores preocuparse por eso.
Para eso les paga.

2. Rodéese de amigos positivos.
Los negativos le hunden.
(Recuerde esto si usted es uno (a) de los negativos).

3. Siga aprendiendo:
Aprenda más acerca de computación, manualidades, jardinería, lo que sea.
No permita que su cerebro se desconecte. 'una mente desocupada es el taller del diablo'.
Y el nombre del diablo es Alzheimer!

4. Disfrute las cosas sencillas.

5. Ría a menudo, bastante y duro.
Ríase hasta que pierda la respiración.
Y si tiene un (a) amigo (a) que le hace reír, comparta mucho tiempo con el o ella.

6. Las lágrimas llegan: sufra, llore y siga adelante.
La única persona que está con nosotros toda la vida es uno mismo.
VIVA mientras está vivo (a).

7. Rodéese de lo que ama:
Sea familia, mascotas, postales, música, plantas, pasatiempos, lo que sea.
Su casa es su refugio.

8. Cuide su salud:
Si es buena, presérvela.
Si es inestable, mejórela.
Si está peor de lo que usted mismo puede mejorarla, busque ayuda.

9. No tome viajes culposos.
Vaya al mar o a otra ciudad o a otro país pero NO donde está la culpabilidad.

10 . Dígale a las personas que ama, que los ama cada oportunidad que tenga. Nunca deje para después un Te quiero mucho

Dios los bendiga y guarde.

Nadie te ha ofendido!

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Las personas se la pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo.

La sorprendente revelación que te voy a hacer, va a cambiar tu vida…

¡Nadie te ha ofendido!

Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren.
Y las expectativas tu las creas con tus pensamientos.
No son reales. Son imaginarias.

Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor, y no te lo dieron, no tienes porqué sentirte ofendido.
Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Y tus ideas son las que te lastiman.

Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal y cual forma y no lo hizo…
Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entra las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren.
Nuevamente, eso está en tu imaginación.

¿Enojado con Dios?
Son tus creencias de lo que debería hacer Dios, las que te lastiman.
Dios jamás ofende y daña a nadie.

Un hábito requiere de todas sus partes para funcionar.
Si pierde una, el hábito se desarma.
El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las “ofensas”.

Cuando nacemos, somos auténticos.
Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan.

Y crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y como deben de actuar los demás.
Una novela que no tiene nada que ver con la realidad.

También, las personas son creaturas de inventario.
A lo largo de su vida, coleccionan experiencias: padres, amigos, parejas, etc. y las almacenan en su inventario interior.

Las experiencias negativas dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas.

Y cuando una persona es maltratada por alguien, deja esa experiencia en su “inventario”. Cuando conoce a alguien, tiene miedo.
Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió.
Saca una experiencia de su inventario negativo.
Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida, con esos lentes.

¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativas.

Y el inventario negativo sigue creciendo.
En realidad lo que hace es que te estorba.
No te deja ser feliz.
Y a medida que se avanza en años, se es menos feliz.
Es porque el inventario negativo aumenta año con año.

¿Has visto a las personas de edad avanzada y a los matrimonios con muchos años? Su inventario es tan grande, que parece que la negatividad es su vida. Una y otra vez sacan experiencias de su inventario negativo ante cualquier circunstancia.

Una de las mayores fuentes de ofensas, es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida.
Cuando le dices lo que debe hacer y te dice “no”, creas resentimientos por partida doble.
Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías.
Segundo, la otra persona se ofende porque no la aceptaste como es.

Y es un círculo vicioso.

Todas las personas tienen el derecho divino de guiar su vida como les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos.
Déjalos ser.

Las personas son un río caudaloso.
Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar.
Ámalas, disfrútalas y déjalas ir.

Entonces ¿Cómo puedo perdonar?

1) Entiende que nadie te ha ofendido.
Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas y Dios las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA van a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque son ideas falsas.

2) Deja a las personas ser.
Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.

3) Nadie te pertenece.
Ni tus padres, amigos y parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Ama y deja ser.

4) Deja de pensar demasiado.
Abrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes obscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.

5) La perfección no existe.
Ni el padre, amigo, pareja o Dios perfecto. Es un concepto creado por la mente humana que ha un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE. Porque es un concepto imaginario.
Un bosque perfecto serían puros árboles, Sol rico, no bichos… ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Solo a un nivel intelectual. En la realidad JAMAS VA A EXISTIR. Naturalmente, al pez solo le queda disfrutar de la realidad. Cualquier frustración de que el mar no es como quiere que sea no tiene sentido. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.

6) Intoxícate con la vida.
La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.

7) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado.
Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile porqué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de porque lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.

8) A la luz del corto período de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices.
Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.

9) Es natural pasar por un periodo de duelo al perdonar, deja que tu herida sane.
Descárgate con alguien para dejar fluir el dolor. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de conciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.

Y como dirían los Beatles, Let it be!
Deja al mundo ser. Y déjate ser a ti también.

desconozco autor

Para conectar bien con la gente y hacer amigos

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Para conectar bien con la gente y hacer amigos es recomendable:

PONERSE EN EL LUGAR DEL OTRO:
Empatía, ni más ni menos.
Para ello tienes que preguntarte:
¿cómo me sentiría yo en su piel?
Se aprende pronto a competir-sacar las mejores notas, ganar en los juegos-, pero cuesta comprender que lo importante requiere la colaboración de los demás.

Haz un ejercicio: cuando te encuentres en un atasco no veas un montón de enemigos interpuestos en tu camino, sino a personas que intentan lo mismo que tú: avanzar.

PEDIR AFECTO, SI HACE FALTA:
Quítate la coraza y expresa tus necesidades sentimentales.
Es bueno mostrarte tan sincero como la situación lo permita:
abrirse, hablar, preguntar a quien nos interesa.
No hay nada que perder y sí mucho que ganar.
Las personas responden bien cuando uno se muestra accesible.

SER RECEPTIVO:
Lo que equivale a conceder espacio a la amistad o a la ternura, dedicar tiempo a quienes se quiere.
Que no te rebote el cariño de los demás.
Hay que aprender a no rechazar los halagos.

Otro ejercicio: cuando te digan que tu sonrisa es muy bonita, no te hagas el sorprendid@ y contestes algo así como que de niñ@ llevaste aparato, ¡ Agradécelo!.

SONREIR Y ACTUAR CON NATURALIDAD:
Es la mejor carta de presentación.
La cara seria, la mirada huidiza, el tono de voz bajo y la postura no orientada hacia el otro repelen la atención de los demás.
Como la conducta forzada o artificiosa.
Mira con interés a quien habla, asiente o pide aclaraciones.
En fin, manifiesta cordialmente tu presencia.


RETENER LOS NOMBRES:
Dirigirte a tu interlocutor llamándole por su nombre propio te acerca a él.

PONER HUMOR:
Es el mejor combustible.
Los que se miran todo el rato el ombligo y sólo hablan de si mismos, son poco aguantables.
No olvides que la amistad hay que cuidarla, mantenerla.
Demustra tu apoyo, tolerancia y solidaridad.
Comparte los éxitos de tu gente.
Da la cara por ellos ante los demás y sobre todo, muéstrate como eres:
sólo las personas auténticas crean amistades sinceras.

Omar R. Goncebat.

El colador de agua















El colador de agua

Un grupo de devotos, invitó a un maestro de meditación a la casa de uno de ellos para que los instruyera.

El maestro dijo que debían esforzarse por liberarse de reaccionar en demasía, frente a los hechos de la vida diaria, por lograr una actitud de reverencia, y por adquirir la práctica regular de un método de meditación que, a su vez, les explicó en detalle.

El objetivo era darse cuenta de que la vida espiritual debe estar presente en todo.

Es estar conscientes de esto no sólo durante el período de meditación, sino constantemente, en lo cotidiano.

El proceso es como llenar un colador con agua. El maestro hizo una reverencia ante ellos y partió.

El pequeño grupo se despidió de él y luego uno de ellos se dirigió a los demás, echando chispas de frustración.

Lo que nos dijo es como decirnos que nunca podremos lograrlo.



- ¡Llenar un colador con agua! Eso es lo que ocurre, ¿no?.

Al menos para mí. Escucho un sermón, rezo, leo algún libro sagrado, ayudo a mis vecinos con sus niños y ofrezco el mérito a Dios, o algo por el estilo y después me siento elevado.

Mi carácter mejora durante un tiempo... no me siento tan impaciente, ni hago tantos comentarios sobre otras personas.

Pero pronto el efecto se disipa y soy el mismo que antes.

Es como agua en un colador, por supuesto.

Y ahora él nos dice que eso es todo.

Siguieron reflexionando sobre la imagen del colador sin lograr ninguna solución que los satisficiera a todos.

Algunos pensaron que el maestro les decía que las personas como ellos en este mundo sólo podían aspirar a una elevación transitoria, otros creyeron que el maestro simplemente les estaba tomando el pelo.

Otros pensaron que tal vez se estaría refiriendo a algo en los clásicos que suponía que ellos sabían... buscaron, entonces, referencias sobre un colador en la literatura clásica, sin ningún éxito.

Con el tiempo, el interés de todos se desvaneció, excepto el de una mujer que decidió ir a ver al maestro.

El maestro le dio un colador y un tazón, y fueron juntos a una playa cercana.

Se pararon sobre una roca rodeados por las olas.

- Muéstrame cómo llenas un colador con agua. - le dijo el maestro

Ella se inclinó, tomó el colador en una mano y comenzó a llenarlo con el tazón.

El agua apenas llegaba a cubrir la base del colador y luego se filtraba a través de los agujeros.

- Con la práctica espiritual es lo mismo. - dijo el maestro - Mientras uno permanece de pie en la roca del yo e intenta llenarla con cucharadas de conciencia espiritual.

No es ése el modo de llenar un colador con agua, ni nuestra esencia con vida espiritual.

- Entonces, ¿cómo se hace? - preguntó la mujer

El maestro tomó el colador en sus manos y lo arrojó lejos al mar. El colador flotó unos instantes y después se hundió.

- Ahora está lleno de agua, y así permanecerá.

- dijo el maestro -

Ese es el modo de llenar un colador con agua y es el modo de realizar la práctica espiritual.

No se logra vertiendo pequeñas dosis de vida espiritual en la individualidad, sino arrojando la individualidad dentro del mar de la vida espiritual.